
Las elecciones municipales serán un terreno de definiciones que nos dirán cómo se comportan los pactos políticos en un período de cambios. Y aunque no hay un obvio traspaso entre el apoyo que una tendencia puede conseguir en estos comicios a otras elecciones, hay que reconocer que el 2012 será el año de las municipales.
El primer acto de lo que será la confrontación lo puso el alcalde de Providencia que ha vuelto a la primera plana por sus vinculaciones con el Pinochetismo, quien inicio el enfrentamiento para conseguir definiciones al interior de la Coalición por el Cambio.
Presionar públicamente para que se defina el apoyo de la derecha pone en escena una disputa que hasta ahora se hacía a puerta cerrada y que en el caso de muchas figuras como la de Labbe ni siquiera se ponía en discusión.En su caso particular además pone en cuestión un enclave histórico de la UDI.
La crisis la provoco la decisión de algunas personalidades de Renovación Nacional de apoyar al candidato independiente Cristobal Bellolio. La postulación de Bellolio puso al rojo el tema de los pactos y aunque el cacique de Providencia cuenta con un electorado que le asegura un piso en la contienda, el edil arremetió con su particular estilo diciendo que la política se había degradado, que nadie tenía pantalones y que RN estaba obligado a seguirlo.
¿Por qué el ex colaborador de la DINA se siente amenazado? La respuesta se relaciona con la tensión UDI/RN que marca la agenda política a varios niveles. Sin duda el partido de Piñera está dividido y Labbe tiene parte de su apoyo asegurado pero que exista una candidatura alternativa horadando el bloque histórico que le ha dado cuatro períodos sucesivos es un elemento nuevo.
Obviamente su estrategia de llevar a los medios una cuestión que se podía discutir con un perfil más bajo denota cierta incomodidad con estas elecciones, donde también existe la posibilidad de que algunos sectores que tradicionalmente se han restado de la contienda pueden verse tentados a sumar votos simplemente para derrotarlo. Pero más allá de eso lo que realmente puede hacer temblar al pinochetismo de la tradicional comuna sería que la concertación haga un pacto, renuncie a los saludos a la bandera y se comprometa con desarmar los enclaves de la derecha apoyando con pragmatismo a un “liberal /independiente”.
Puede que el coronel este alterado ante la posibilidad de que las fuerzas se unan para hacer caer a esta figura emblemática del pinochetismo. En la Concertación aseguran que cuenta con un voto duro del 40%, mientras que la suma de todos los candidatos de oposición alcanza el 52%. Si es así las cifras marcan la pauta de lo que hay hacer pero habrá que esperar.
Mientras tanto noticias sobre el pasado amoroso del alcalde y su vinculación con la familia Pinochet lo igualan a las cuestionadas figuras de la farándula y refuerzan la convicción de que es un indeseable cuyo reinado debe terminar.
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